Inflamación, distensión abdominal, gases, diarrea, estreñimiento, migrañas, fatiga, problemas de piel o síntomas que aparecen sin una causa clara. Muchas personas viven con molestias recurrentes y no logran identificar qué las desencadena. En estos casos, una dieta de eliminación puede convertirse en una herramienta útil dentro de un abordaje personalizado