Blue Monday: ¿mito o realidad?

Cada tercer lunes de enero se conoce como Blue Monday, supuestamente “el día más triste del año”.
Aunque su origen es un truco publicitario creado por una agencia de viajes, la realidad es que muchas personas sí reportan mayor tristeza, apatía, ansiedad o baja energía en esta época del año.

Desde la medicina funcional, no lo vemos como un día triste, sino como la punta del iceberg de algo más profundo: el impacto del estrés, las hormonas, la inflamación, la luz solar y la nutrición en el estado de ánimo.

Aquí te explico qué es, por qué sucede y cómo abordarlo desde una visión integral del cuerpo y la mente.

¿Qué es realmente el Blue Monday?

Aunque el término nació como marketing, refleja algo que sí ocurre:

✔ Menos luz solar

Menos exposición solar = menos serotonina = más tristeza y menos motivación.

✔  Desbalance del ritmo circadiano

Dormimos peor en vacaciones, comemos distinto y volvemos a la rutina con fatiga acumulada.

✔ Cambios hormonales

El estrés de fin de año agota cortisol, adrenalina y dopamina.
Enero llega con el sistema nervioso quemado.

✔ Consecuencias de excesos en diciembre

Más azúcar, alcohol, harinas, desvelos e inflamación → bajón emocional.

✔  Presión económica y metas no cumplidas

Agobio, comparación social y expectativas poco realistas.

No es un día triste… es un cuerpo y una mente pidiendo equilibrio.

Enfoque funcional: ¿qué pasa en tu biología durante enero?

La medicina funcional conecta síntomas emocionales con procesos fisiológicos.
Esto es lo que encontramos en enero:

1. El eje HPA (estrés) está saturado

Después de semanas de fiestas, pendientes, compras y compromisos sociales, el cortisol puede:

  • estar elevado (ansiedad), o
  • desplomado (apatía y agotamiento).

2. Menos serotonina y dopamina

Menos sol + inflamación + sueño irregular → bajan neurotransmisores.

3. Más inflamación intestinal

Alcohol, azúcares y comida procesada alteran tu microbiota, lo que se traduce en:

  • menos serotonina (90% se produce en el intestino),
  • más irritabilidad y tristeza.

4. Deficiencias nutricionales comunes en esta época

  • Vitamina D,
  • Complejo B,
  • Magnesio,
  • Omega 3.

Todos clave para el estado de ánimo.

Alimentación funcional para combatir el Blue Monday

1. Sube proteína (1.2–1.6 g/kg/día)

Esencial para fabricar serotonina, dopamina y GABA.
Sin proteína = sin neurotransmisores.

2. Aumenta antiinflamatorios naturales

  • salmón, sardinas
  • cúrcuma + pimienta
  • jengibre
  • frutos rojos
  • aceite de oliva
  • verduras verdes
    Reducen citocinas que generan depresión.

3. Reduce inflamatorios

  • alcohol (mínimo 2 semanas)
  • azúcar
  • pan y harinas refinadas
  • frituras y aceites vegetales
  • comida ultraprocesada

Tu intestino inflamado también se refleja en tu estado de ánimo.

Suplementos funcionales que ayudan en enero

(Siempre con valoración individual)

1. Vitamina D3 + K2

Regula serotonina y modula inflamación.

2. Omega 3 (EPA/DHA)

Repara membranas neuronales y mejora ánimo.

3. Magnesio glicinato

Relaja, mejora sueño y estabilidad emocional.

4. Complejo B

Clave para metilación (neurotransmisores).

5. Probióticos + fibra prebiótica

Reequilibran microbiota intestinal → mejor estado de ánimo.

Hábitos funcionales que cambian por completo enero

1. 20 minutos de sol por la mañana

Regula tu energía, ánimo y sueño.

2. Movimiento diario (aunque sea ligero)

Incrementa BDNF, el “fertilizante” cerebral.

3. Rutina de sueño consistente

Dormir bien es antidepresivo natural.

4. Respiración vagal y mindfulness

Calman el sistema nervioso saturado.

5. Contacto social nutritivo

El aislamiento aumenta inflamación y estrés.

¿Entonces el Blue Monday existe?

Como fecha fija, no.
Como fenómeno emocional y fisiológico, .

Desde la medicina funcional, este día es un recordatorio de que tu estado de ánimo depende directamente de:

  • tus hormonas,
  • tu intestino,
  • tus hábitos,
  • tu inflamación,
  • tu nivel de estrés,
  • tu entorno,
  • tu luz solar.

La buena noticia es que tu biología es modificable.
No dependes de un mes, una temporada o un “día triste”.

Tu cuerpo puede regresar al equilibrio con pequeñas acciones diarias que reparan la raíz del problema.