VIH: Comprendiendo el virus y cómo vivir saludablemente
El VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) es un virus que ataca el sistema inmunológico, debilitando la capacidad del cuerpo para defenderse de infecciones y algunas enfermedades. Aunque no tiene cura definitiva, un enfoque integral y funcional puede mejorar la calidad de vida, la salud y el bienestar de quienes viven con el virus.
¿Qué es el VIH y cómo se transmite?
- El VIH destruye linfocitos CD4, células clave del sistema inmunológico.
- Con el tiempo, si no se trata, puede evolucionar a SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida).
Se transmite a través de:
- Contacto sexual sin protección con una persona infectada.
- Sangre contaminada (transfusiones o uso compartido de agujas).
- De madre a hijo durante embarazo, parto o lactancia si no hay tratamiento.
Síntomas comunes del VIH
El VIH puede ser silencioso durante años, pero algunas personas presentan:
- Fiebre, fatiga o cansancio constante.
- Pérdida de peso inexplicada.
- Inflamación de ganglios linfáticos
- Infecciones recurrentes o difíciles de tratar.
Con tratamiento temprano, muchas personas con VIH llevan una vida larga, activa y saludable.
Enfoque funcional: cuidando cuerpo y mente
Un enfoque funcional integral combina tratamiento médico con hábitos de vida que fortalecen el sistema inmunológico, reducen inflamación y mejoran bienestar general:
Tratamiento médico
- Terapia antirretroviral (TAR) obligatoria y continua.
- Monitoreo de carga viral y recuento de CD4.
- Prevención de infecciones oportunistas mediante vacunas y controles médicos periódicos.
Nutrición
- Dieta antiinflamatoria y rica en antioxidantes para apoyar inmunidad: frutas, verduras, frutos secos, pescado y granos integrales.
- Proteínas suficientes para mantener masa muscular y recuperación del organismo.
- Hidratación constante y evitar exceso de alcohol o alimentos ultraprocesados.
Ejercicio y movilidad
- Actividad física regular: caminatas, natación, yoga o entrenamiento de fuerza.
- Mejora energía, reduce estrés, fortalece sistema inmunológico y mantiene salud cardiovascular.
Apoyo emocional y mental
- Terapia psicológica para ansiedad, depresión o estrés relacionado con el diagnóstico.
- Grupos de apoyo para compartir experiencias y estrategias de afrontamiento.
- Técnicas de mindfulness, respiración y relajación.
Prevención y autocuidado
- Mantener hábitos de higiene adecuados para prevenir infecciones.
- Uso de preservativos y prácticas sexuales seguras.
- Comunicación abierta con la familia y la comunidad médica sobre el estado de salud.
El VIH no es una sentencia de muerte, sino un virus que requiere manejo constante y cuidado integral. Con tratamiento médico adecuado y hábitos funcionales, las personas pueden vivir con salud, energía y calidad de vida plena:
- Seguir la terapia antirretroviral y controles médicos.
- Alimentación nutritiva y antiinflamatoria.
- Ejercicio regular y descanso suficiente.
- Apoyo emocional y estrategias de manejo del estrés.
- Prevención de infecciones y hábitos seguros.
La clave está en tratar al cuerpo y la mente de manera integral, fortaleciendo la inmunidad, reduciendo riesgos y fomentando bienestar físico, emocional y social.