Hábitos para tener una vida más saludable

Aquí te dejamos 10 consjos para tener un estilo de vida saludable y poder prevenir la aparición de ciertas patologías que pueden resultar perjudiciales a la salud
- Alimentación antiinflamatoria
Debemos de remover el consumo de alimentos altamente inflamatorios de la dieta e, como lo son los alimentos ultraprocesados y cambiarlos por alimentos naturales, aquellos que vengan del suelo, dándoles rotación principalmente a las frutas y las verduras, elegir aquellos alimentos frescos y de temporada.
En cuanto a las proteínas debemos de tener especial cuidado eligiendo aquellas orgánicas y de libre pastoreo, para evitar la contaminación por pesticidas, hormonas, antibióticos, etc. Dándoles rotación y prefiriendo carnes blancas como lo son pollo, pescado, pavo, etc. Elegir predominantemente pescados salvajes y evitar aquellos que provegan de criaderos.
Elegir grasas saludables para su consumo regular como lo es el aguacate, aceite de oliva extra virgen, ghee, aceite de aguacate, aceite de coco, aceitunas, etc.
Los fermentados no pueden faltar y debemos de incluir por lo menos uno al día como el kéfir, kombucha, kimchi, sauerkraut, vegetales encurtidos, los cuales favorecen a nuestra microbiota intestinal.
Otro alimento que no puede faltar a diario son los superfoods como cacao, cúrcuma, jengibre, caldo de hueso, entre otros, que además de dar un sabor delicioso a los alimentos, nos llenarán de nutrientes y aumentarán nuestras defensas.
2. Dormir adecuadamente
La importancia de un sueño adecuado constante no puede ser subestimada. Los estudios demuestran que los adultos necesitan de siete a nueve horas de sueño cada noche. Y mientras que siete horas pueden parecer un doble mínimo, si estás luchando contra una enfermedad crónica, es probable que tu cuerpo necesite más que eso. Dormir lo suficiente reduce los efectos del estrés en nuestros cuerpos y tiene un tremendo impacto positivo en nuestras hormonas, metabolismo y sensibilidad a la insulina. Por otro lado, reducir nuestro sueño incluso por una pequeña cantidad, incluso algunas veces a la semana, puede tener consecuencias terribles para nuestra salud. Nuestro sistema inmune funciona de manera primaria mientras estamos durmiendo, así que simplemente no dormir lo suficiente causa inflamación. El sueño está íntimamente ligado a cómo nuestro cuerpo responde al estrés. el sueño también afecta nuestra capacidad para regular la insulina; de hecho, los estudios muestran que una sola noche de sueño perdido puede dañar nuestra sensibilidad a la insulina hasta seis meses. ¿Qué más podemos hacer para asegurarnos de dormir bien? Pasa un tiempo al aire libre durante el día y mantén la luz interior apagada la noche, esto ayuda a maximizar la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño. Duerme en una habitación fresca, oscura y tranquila. y evite cualquier cosa que estimule, como el trabajo, el ejercicio exhaustivo, programas de televisión y películas emocionalmente intensas, aterradoras o exitosos en las últimas dos horas antes de acostarse. También puede ser útil para evitar merendar por la noche.
Sugerencias para un sueño conciliador
· Mantener el cuarto lo más oscuro posible
· Evitar luces externas
· Mantener silencio
· Utilizar tapones para los oídos
· Antifaz para dormir
· Tomar un baño caliente
· Consumir melatonina
· Evitar televisión dos horas antes de dormir
· Consumir valeriana y pasiflora
3. Correcta hidratación
La hidratación es un aspecto muy importante que no debemos dejar de lado, promover el consumo de agua natural a lo largo del día agregándole una pizca de sal del Himalaya o una ramita de romero fresco a fin de mineralizar nuestra agua, en caso que a nuestros pacientes no les agrade el agua simple, podemos realizar infusiones agregándoles rebanadas de fruta natural o menta, hierbabuena, romero las cuales le darán un sabor delicioso.
4. Hacer ejercicio regularmente
Según una investigación publicada por la Escuela de Medicina de Harvard, el ejercicio regular (alrededor de 30 a 60 minutos la mayoría de los días de la semana, dependiendo de la intensidad) es una de las mejores formas de controlar el estrés, equilibrar las hormonas, dormir mejor y ayudar a las funciones metabólicas normales (como equilibrar los niveles de azúcar en sangre). La clave es evitar el sobreentrenamiento y el esfuerzo excesivo, lo que en realidad puede hacer que se libere aún más cortisol.
El ejercicio beneficia los niveles hormonales porque, aunque aumenta temporalmente la producción de adrenalina y cortisol, generalmente ayuda a que el cortisol vuelva a los niveles normales después. Este ciclo ayuda al cuerpo a manejar mejor el estrés y le da al sistema nervioso
5. Conexiones familiares
Un factor de estilo de vida a menudo subestimado que alimenta directamente nuestra salud es la convivencia comunidad. La conexión con otros, siempre que sea esposo, hijos, amigos, familiares o incluso la mascota, ayuda a regular las hormonas y los neurotransmisores que afectan directamente a la inflamación. Los estudios genómicos han demostrado que las personas que están socialmente aisladas tienden a expresar menos los genes involucrados en las respuestas antiinflamatorias, mientras que la expresión excesiva de los genes implicados en las respuestas pro inflamatorias, que es la forma en que la desconexión o el estrés social promueve la inflamación en el cuerpo.
6. Contacto con la naturaleza
Esta práctica terapéutica implica actividades como caminar descalzo al aire libre, tumbarse en el césped o en la playa, o meterse en un lago o en el océano para hacer lo que nuestros antepasados hacían de forma natural todo el tiempo: conectarse físicamente con la tierra. Los beneficios, que incluyen una mayor oxigenación de los glóbulos rojos (excelente para la salud cardiovascular), reducción del dolor muscular después del ejercicio y reducción del estrés, la depresión y la fatiga, se derivan del hecho de que la tierra emite cargas eléctricas que tienen efectos positivos en su cuerpo.
7. Gratitud
¿Sabías que la gratitud es considerada una fortaleza, y que está estrechamente relacionada con las emociones positivas, el optimismo y la percepción de felicidad?
La gratitud es un estado emocional positivo que se experimenta cuando recibes algo de forma desinteresada. No tiene por qué ser algo tangible, también puede ser intangible y sencillo, como por ejemplo sentirse afortunado por poder dar un paseo por la mañana o apreciar una puesta de sol desde nuestra ventana.
La gratitud se basa, por un lado, en el hecho de reconocer que los demás han hecho algo por nosotros, pero también en saber apreciar las pequeñas cosas que forman parte de nuestra vida, cosas o situaciones que la mayoría de las veces las damos por sentadas y que no somos plenamente conscientes de su importancia hasta que nos faltan.
8. Meditación
Meditar puede ser una actividad nueva a implementar en nuestra rutina diaria y costarnos un poco de trabajo, pero traerá cambios importantes en nuestro día a día. Empieza por tu respiración, muchas veces perdemos el contacto con ella y no nos damos cuenta que no estamos respirando adecuadamente, perdiendo el contacto con nuestro cuerpo y afectando su oxigenación, simplemente conectar con ella y percatarnos si el aire es frío o caliente, es una forma muy sencilla de meditar y en el caso de que algunos pensamientos se nos crucen hay que tratar a los pensamientos como eventos temporales y que muchas veces no son reales, dejándolos ir y seguir conectando con nuestra respiración.
9. Realizar una correcta desintoxicación
Remover todas las fuentes que nos pueden estar intoxicando como por ejemplo, dejar el cigarro o tabaco, cambiar amalgamas por porcelana, disminuir el uso de tintes de pelo o buscar orgánicos, Utilizar botellas de vidrio en lugar de plástico, verificar que estemos tomando el agua adecuada, cambiar los utensilios viejos de la cocina, disminuir el consumo de desodorante o maquillaje o buscar productos orgánicos sin aluminio. Asimismo remover radiaciones y frecuencias, este es el tema más difícil ya que vivimos en un mundo tecnológico y lleno de contaminación radioactiva, pero por lo menos vuelve tu cuarto donde descansas tu santuario: quita televisiones, no dejes aparatos electricos enchufados a la corriente, una lampara de sales o volcánica puede ser de gran ayuda, colocar plantas en tu cuarto, apagar el wifi en la noche no dormir con el celular en la cama o a lado de ello. Fuera de esto crea una nueva rutina de noche, llega a bañarte en la noche para quitar radiaciones o pon los pies en una cubeta con agua y 1 taza de sales espom o de sal del Himalaya, estar en mas contacto con la naturaleza, dar caminatas en el campo o caminar descalzo en el pasto o madera viva.
10. Relajación y control de estrés
Incorpora la relajación a tu día. Sal a almorzar, siéntate en un banco y no hagas nada. Sólo mira el mundo pasar. Por la noche, en lugar de emborracharte con la última serie de Netflix, acuéstate y lee una novela o relájate frente al fuego o enciende algunas velas y sumérgete en la bañera. Los holandeses llaman a esta idea niksen. Este tipo de relajación puede contrarrestar el estrés de manera efectiva, y permitir que su mente divague también fomenta la resolución creativa de problemas, un regalo que se sofoca en nuestras vidas siempre en movimiento.