Ribosa uno de los suplementos más utilizados para el tratamiento de la fibromialgia y síndrome de fatiga crónica

¿Qué es la ribosa?
La D-ribosa se encuentra comúnmente en la naturaleza y en el cuerpo humano. También hay una versión sintética conocida como L-ribosa, que no se encuentra en entornos naturales. ¿Cómo se ve la estructura de la D-ribosa desde una perspectiva química? La fórmula química es C5H10O5. Eso significa que contiene cinco átomos de carbono, 1o átomos de hidrógeno y cinco átomos de oxígeno.
¿Es la D-ribosa un azúcar? Una definición estándar de ribosa es un tipo de azúcar o carbohidrato simple que nuestros cuerpos producen y luego usan para crear trifosfato de adenosina (ATP). El ATP es el combustible utilizado por las mitocondrias, células productoras de energía. El ATP es la forma de energía más básica del cuerpo. Aunque la D-ribosa es un azúcar simple, es importante tener en cuenta que no se sabe que aumente el nivel de azúcar en la sangre.
Algunos de los principales órganos productores de este azúcar natural incluyen el hígado, las glándulas suprarrenales y el tejido adiposo, pero también lo producen el corazón, el cerebro, los músculos y los tejidos nerviosos. También es un componente de la adenosina.
Beneficios y usos de la D-ribosa
- Apoya la salud cardiovascular
- Mejora el rendimiento físico
- Favorece el tratamiento la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica
- Puede ayudar a controlar los síntomas de deficiencia de mioadenilato desaminasa
- Mejora la salud de la piel
- Apoya la salud cardiovascular: La enfermedad cardíaca sigue siendo una de las principales causas de muerte en todo el mundo. Existe evidencia de que ayuda a los pacientes con problemas cardíacos, incluida la enfermedad cardiovascular isquémica y la insuficiencia cardíaca congestiva. Un aspecto común de las enfermedades cardiovasculares es la isquemia miocárdica. Esto ocurre cuando el flujo de sangre al corazón disminuye y evita que el corazón reciba suficiente oxígeno. En general, la isquemia miocárdica reduce los niveles de energía celular. La investigación con sujetos humanos y animales demuestra que la D-ribosa puede ayudar a reponer los niveles de energía celular deficientes después de la isquemia miocárdica y también a estimular la función cardíaca. Una revisión científica publicada en 2018 destaca los estudios clínicos preclínicos y piloto que muestran la capacidad de este azúcar para mejorar la recuperación de los niveles de ATP y también ayudar a mejorar la disfunción diastólica del ventrículo izquierdo después de la isquemia. En general, la D-ribosa parece mejorar los niveles de energía del miocardio y la función de las personas con enfermedades cardiovasculares isquémicas.
- Mejora el rendimiento físico: La D-ribosa se encuentra naturalmente en nuestras células y es esencial para la producción de energía. Un estudio clínico doble ciego cruzado publicado en 2017 en el Journal of the International Society of Sports Nutrition analizó los efectos de 10 gramos por día de D-ribosa versus la misma dosis de dextrosa (glucosa) en 26 sujetos sanos. Mientras tomaban los azúcares, los sujetos participaron en 60 minutos de ejercicio en intervalos de alta intensidad en sesiones diarias separadas. Se encontraro que la producción de potencia media y máxima aumentó significativamente del día uno al día tres para el grupo de D-ribosa en comparación con el grupo de dextrosa. El grupo de D-ribosa también tuvo una tasa significativamente menor de esfuerzo percibido que los que tomaron dextrosa.
- Favorece el tratamiento de la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica ¿La D-ribosa ayuda a la fibromialgia? La investigación muestra que puede ser un componente muy útil del tratamiento natural de la fibromialgia. Los estudios científicos muestran que tomar un suplemento de este azúcar natural puede ayudar a mejorar el sueño, mejorar los niveles de energía, mejorar la sensación de bienestar y disminuir el dolor en las personas diagnosticadas con fibromialgia. Un estudio de los efectos de la D-ribosa en 41 personas con síndrome de fatiga crónica y/o fibromialgia fue publicado en el Journal of Alternative and Complementary Medicine. Los participantes recibieron cinco gramos de azúcar al día y el 66% de los pacientes experimentaron una mejora significativa. En general, el estudio piloto encontró que la D-ribosa redujo significativamente los síntomas clínicos de las personas con fibromialgia y síndrome de fatiga crónica.
- Puede ayudar a controlar los síntomas de deficiencia de mioadenilato desaminasa. La deficiencia de mioadenilato desaminasa (MAD) es una enfermedad muscular metabólica que interfiere con el procesamiento de ATP por parte de las células musculares. Los síntomas de esta condición pueden incluir calambres, dolor muscular e intolerancia al ejercicio. Sin embargo, no tener síntomas también es posible. Para las personas que luchan contra la MAD, existe cierta evidencia de que tomar D-ribosa por vía oral o recibirla por vía intravenosa de un profesional de la salud puede prevenir eficazmente los síntomas, como calambres, dolor y rigidez después del ejercicio.
- Mejora la salud de la piel: Este azúcar natural también puede ofrecer beneficios impresionantes para la salud de la piel, especialmente cuando se trata de esfuerzos antienvejecimiento. A medida que envejecemos, nuestras células naturalmente producen menos ATP. La buena noticia es que este azúcar natural aumenta la regeneración de ATP. Un estudio probó una loción facial tópica a base de D-ribosa (0,5%) en 20 mujeres adultas con disminución del tono de la piel y arrugas. Los sujetos femeninos fueron evaluados objetiva y subjetivamente a los 14 y 28 días mientras aplicaban la loción diariamente. ¿Qué encontraron? Después de 14 días, hubo una reducción significativa del 12,2 % en el área superficial total de las arrugas y una reducción del 9,1 % en la longitud total de las arrugas. Después de 28 días, el área total de la superficie de las arrugas se mantuvo en 12,2% , mientras que la longitud promedio de las arrugas se redujo aún más para un total de 17,6%. En general, el 67% de los sujetos pensó que su piel se veía más brillante y radiante después del tratamiento.
Fuentes
¿Qué alimentos son ricos en ribosa? Se puede encontrar en las siguientes fuentes de alimentos:
- Carne de res alimentada a libre pastoreo
- Anchoas
- Aves de corral
- Arenque
- Sardinas
- Huevos
- Hongos
Sin embargo, puede ser difícil obtener suficiente de fuentes dietéticas. Es por eso que muchas personas optan por tomar un suplemento.
Suplementación
Este azúcar natural está disponible en en forma de suplemento enforma de polvo, tableta masticable o cápsula. Puedes tomar el polvo en agua o agregarlo a otras bebidas, como smoothie, jugo verde o mezclarlo con kéfir o yogurth de coco.
¿Cuánta D-ribosa debe tomar en forma de suplemento? La mayoría de los fabricantes de estos suplementos recomiendan dosis entre uno y 10 gramos por día.
Si lo está tomando para aumentar el ejercicio, una recomendación común es tomarlo con las comidas de la mañana y la cena o justo antes y después de la actividad física.
Para mejorar la capacidad de ejercicio de las personas con enfermedad arterial coronaria, se ha estudiado la siguiente dosis de D-ribosa por vía oral: 15 gramos cuatro veces al día tomados una hora antes del ejercicio hasta el final de la sesión de ejercicio. En otras palabras, toma tres gramos cada 10 minutos durante los ejercicios. Esto se ha utilizado para disminuir la rigidez muscular y los calambres causados por el ejercicio.
Se aconseja consumir 5 gramos diarios para la prevención cardiovascular, para deportistas en mantenimiento y para personas sanas que realizan una actividad extenuante.
10 a 15 gramos diarios para la mayoría de los pacientes con insuficiencia cardíaca, otras formas de enfermedad cardiovascular isquémica o enfermedad vascular periférica; para personas que se recuperan de una cirugía cardíaca o un ataque al corazón; para el tratamiento de la angina estable; y para atletas que entrenan en sesiones crónicas de ejercicio de alta intensidad
15 a 30 gramos diarios para pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada, miocardiopatía dilatada o angina frecuente; para personas que esperan un trasplante de corazón; y para personas con fibromialgia o enfermedad neuromuscular